Img Articulo Por un diagnostico diferencial migrana

La cefalea es en general una patología banalizada por el médico y por el mismo paciente. Muchas mujeres que han visto a sus madres y abuelas padecer migraña han asumido que es algo normal en su familia y, en consecuencia, tardan años en consultar al médico.

Además, la migraña se diagnostica con una adecuada historia clínica y, en múltiples ocasiones, los médicos no están instruidos para hacer una adecuada anamnesis, por lo que los pacientes no se diagnostican correctamente.

La migraña es la segunda causa de discapacidad en adultos jóvenes

Según el estudio Carga Mundial de la Morbilidad de 2016, la migraña es la sexta enfermedad de mayor prevalencia a escala mundial y la segunda causa de discapacidad en adultos jóvenes. El paciente con migraña suele tener asociada una discapacidad grave a causa de la cefalea y de otros síntomas acompañantes como la fotofobia, las náuseas o los vómitos.

Así, los pacientes con migraña tienen limitaciones a nivel social, personal, familiar y laboral debido a la enfermedad. En el trabajo, los pacientes no pueden ser todo lo eficientes que podrían llegar a ser sin su migraña. Y en el ámbito personal y familiar, se pierden actividades importantes a causa de sus cefaleas.

La formación en atención primaria es clave

Para un manejo adecuado del paciente con migraña, es muy importante que los médicos de atención primaria estén formados y usen tratamientos preventivos de forma precoz. Además, es clave que se prescriban los tratamientos sintomáticos indicados en el manejo de las crisis.

Si aún así, el paciente no mejora, es vital que sea derivado a consultas de neurología y, si lo precisa, a unidades de cefaleas con la finalidad de poder beneficiarse de tratamientos de segunda línea.

Se han desarrollado consultas monográficas y unidades de cefalea con la llegada de los nuevos tratamientos, pero, sin embargo, muchos hospitales siguen sin disponer de este recurso y de médicos formados específicamente en migraña, lo que demuestra que los recursos destinados a esta enfermedad siguen siendo bajos, llevando a demoras importantes tanto en la valoración de pacientes nuevos como en retrasos innecesarios en inicios de tratamientos o en revisiones.

No obstante, en el ámbito de la industria farmacéutica se está apostando por la investigación de nuevos tratamientos, lo que lleva a tener disponibles nuevas moléculas ya comercializadas y que pueden prescribirse con buenos resultados.

La formación del paciente, también es clave

El paciente migrañoso tiene que estar formado con respecto a su patología. Debe disponer de los recursos adecuados para tratarse sus crisis, no debe automedicarse ni abusar de analgésicos.

Además, tiene que conocer la importancia de los hábitos de vida en la prevención de las crisis de migraña: comer sano, evitar el ayuno, realizar 5 comidas diarias, mantenerse hidratado, hacer ejercicio y dormir 8 horas.

En definitiva, el paciente no tiene por qué vivir resignado a sufrir crisis de migraña continuamente porque tanto él como su médico pueden hacer mucho por reducir la frecuencia e intensidad de las crisis y su consecuente discapacidad.

Referencias:

  1. Cuando la incomprensión es el problema y un buen diagnóstico la solución. ABC. 12 de Septiembre de 2021: 40-41.